domingo, 2 de julio de 2017

Leído: Ayer de Agota Kristof

Ayer - Agota Kristof. Barcelona: El Aleph, 2009. 103 p.

Fascinada por la obra de Agota Kristof llevo la mayoria de esta primavera leyendo toda su obra, y ahora ha sido el turno de Ayer.
Se trata de una novela breve que explica las vivencias de Tobías, que sigue la estela de la vida de Claus y Lucas. Joven que huye de un país del que no se dice el nombre: Hungría, que llega a un país del que desconoce la lengua y se ve obligado a trabajar en una fábrica para substituir, igual que hacía unos de los gemelos, e igual que hizo la autora cuando se exilio de Hungría. El paralelismo entre la vida de la autora y Tobías y Line es tremenda. Tener que emigrar para tener una vida mejor, tener que aprender una nueva lengua, tener que trabajar en una fábrica con un trabajo sin ninguna pretensión cultural ni intelectual, todo tan triste y deprimente, y eso es lo que transmite esta obra. Y concretamente el fragmento que abajo cito de la página 86 resume todo lo que vive, y siente Tobías, espera interminable, silencio, y sólo falta añadir aburrimiento. 
En un momento dado se explica que la mayoría de la colonia hungara de esa población se va suicidando, por que ven el futuro tan negro como en su propio país, y la explicación de esos suicidios es tan tremenda, tan fría, tan horrorosa.
Hace unos días coincidi con mi amigo D., un entusiasta, un enamorado de la vida, y me explicaba de su última decepción con un amigo suyo, al que yo conozco, y me sorprendio como ese desencuentro le ha marcado tanto los últimos meses, y cómo todavía lo tiene metido en la cabeza.  
Pues Tobías tiene metido en la cabeza esos suicidios, y a pesar de eso continua viviendo, pero sin ser un entusiasta. 
El último capítulo lo he encontrado muy forzado y no se acaba de convencer, aún así da pie a la esperanza.
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Creo que pronto me curaré. Algo se romperá en mi interior o en algún lugar en el espacio. Partiré hacia alturas desconocidas. En la tierra no hay más que la cosecha, la espera insoportable, el silencio indecible. p. 86
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Recuperación de la novela breve de 1995 de la autora de Claus y Lucas. Ayer soplaba un viento conocido. Un viento que ya me había encontrado. Era una primavera precoz. Iba andando al viento con paso decidido, rápido, como todas las mañanas. Sin embargo, tenía ganas de volver a la cama y acostarme de nuevo, inmóvil, sin pensamiento alguno, sin deseo alguno, y quedarme allí acostado hasta el momento en que sintiera aproximarse esa cosa que no es ni voz, ni gusto, ni olor, solamente un recuerdo muy vago, venido de más allá de los límites de la memoria.

1 comentario:

  1. Yo me fijo mucho y doy nota a una novela por su final, me da igual una historia bárbara y fabulosa si al llegar al final este es decepcionante o está mal rematado...
    Me gusta lo que he leído suyo, así que Ayer queda anotado.

    Besos 💋💋💋

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