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jueves, 5 de marzo de 2020

Leído: Frankissstein : una historia de amor de Jeanette Winterson

Frankissstein : una historia de amor - Jeanette Winterson. Barcelona: Penguin Random House Grupo, 2019. 317 p

A lo largo de los años he ido leyendo casi todo de Jeannette Winterson y me ha gustado, creo que explica historias diferentes. Y cuando salio este Frankissstein pues a por el.
La obra explica dos historias que nunca llegan a entremezclarse, una la de la vida de Mary Shelley y cómo creo al monstruo, y de como amo a su marido, Percy Shelley, y a sus hijos, y por otra parte la historia de Ry Shelley que conoce a Victor Stein, y ve como quiere ser un nuevo creador de personas.
A pesar de parecerme una historia interesante, no he acabado de entrar en la historia y me he perdido en unas cuantas ocasiones, con lo que su lectura ha sido larga y aburrida. Lo mejor profundizar en la vida de Mary Shelley
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En una Inglaterra post-Brexit, el joven médico transgénero Ry Shelley conoce al profesor Victor Stein, que lidera el debate público sobre inteligencia artificial, y traba con él una peculiar relación. Mientras tanto, Ron Lord, recién divorciado e instalado con su madre, se dispone a hacerse de oro lanzando una nueva generación de muñecas sexuales. Al otro lado del Atlántico, en Phoenix, una instalación de criogenia alberga docenas de cadáveres de hombres y mujeres que aguardan a que se les devuelva a la vida.

lunes, 2 de octubre de 2017

Leído: Fruta prohibida de Jeanette Winterson

Fruta prohibida - Jeanette Winterson. Barcelona: Lumen, 2017. 235 p.
Tít. orig.: Orange Are Not the Only Fruit

Hace tiempo que la obra de Winterson ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?, donde habla de su infancia, extraña con una madre chiflada religiosa. Esta madre la adopta con el objetivo de convertirla en una misionera de su fe, una especie de protestantismo, en África, pero la niña les salio rebelde, y descubrió que era lesbiana, una pecadora. Y en esta novela autobiográfica Winterson explica la historia, por primera vez, ya que esta novela es de 1985 y la de ¿Por qué ser feliz...?de 2011.

Los capítulos de la novela son los primeros libros de la Biblia y en cada uno de ellos Winterson explica su adolescencia, teniendo como madre a una fanática religiosa activa y como padre a un personaje que no merece ni un párrafo enero, imagínate su invisibilidad, y esto hay que sumarle el descubrimiento de una sexualidad diferente, y saber que le gustan las mujeres.

Mientras en su obra posterior Winterson carga contra su madre aquí su primera obra le perdona casi todo bajo la regla del amor filial.

Ciertas descripciones de la escuela me recuerda las descripciones de Caitlin Moran, la escritora feminista, pues ambas son contemporáneas, mujeres y de zonas deprimidas de Inglaterra. 

Ahora Winterson está promocionando una nueva novela, El hueco del tiempo y estos días han salido bastante artículos de ella en la prensa y la verdad es que parece bastante honesta y realista y sin pelos en la lengua

A ver si consigo la nueva novela.
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Capítulos:
Genésis
Exodo
Levítico
Números
Deuteronomio
Josué
Jueces 
Ruth
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«Los curiosos siempre corren algún peligro. Si eres curioso, cabe la posibilidad de que nunca vuelvas a casa, como los hombres que ahora conviven con sirenas en el fondo del mar.»
Jeanette Winterson

En los momentos cruciales de su infancia, Jeanette Winterson siempre tenía a mano una naranja: la agarraba, la pelaba y la comía como si esta pieza de fruta fuera a consolarla de todos sus males. Más tarde descubrió que existía fruta distinta, más sabrosa, pero había que comerla a escondidas, lejos de las habladurías de la gente y de la mirada inquisidora de su madre; era fruta prohibida, pero valía la pena correr el riesgo y disfrutar de aquella delicia.

Adoptada por un matrimonio evangélico de una pequeña ciudad industrial inglesa, Jeanette Winterson creció a la sombra del fervor religioso de toda una comunidad. Los primeros años de su vida fueron un ir y venir entre feligreses seducidos por los sermones y las palabras de la Biblia, el único libro que circulaba por su casa, pero cuando tenía poco más de diez años la niña supo que ella era distinta y que las leyes de su cuerpo la llevarían a descubrir otra forma de amar.

Jeanette se fue de la ciudad, y cuando tenía veinticuatro años escribió Fruta prohibida, esta conmovedora crónica del paso de la adolescencia a la edad adulta que entusiasmó a los lectores de entonces y sigue siendo una guía espléndida para caminar por la vida.

martes, 7 de abril de 2015

Leído: La niña del faro de Jeannette Winterson

Jeannette Winterson, La niña del faro. Barcelona: Lumen, 2005. 208 p.

Parece que llevo una racha con libros ambientados en faros o muy cerca de ellos. En este caso se trata de una primera novela de Jeanette Winterson, una escritora de la que hace poco me leí “Por qué ser feliz cuando puedes ser normal”, una autobiografía descarnada sobre su infancia y adolescencia. En esta obra La niña del faro, es una novelización muy poética sobre su infancia con trazos de su madurez. Es una obra para mi gusto difícil, ya que creo que antes de leerla tienes que saber todo lo que explica en Por qué ser feliz…, ya que si no muchas de las historias de esta obra no las acabas de coger. La historia explica la vida de una niña que tras la muerte de su madre es acogida por un viejo farero en su faro para que la ayude en la vida doméstica, o sea la adopta para que le haga de criada, pero al cabo de poco tiempo resulta que el faro es automatizado y no es necesaria su presencia y la devuelve al mundo exterior, con unos resultados imprevisibles, ya que la niña no consigue adaptarse a ese mundo, y da tumbos hasta asentarse en una isla mediterránea donde roba una pájaro, un loro parlanchín, que dice su nombre Silver, de manera muy sentimental según ella, que debe ser algún tipo de alegoría, no sé de cual, pero que es lo que hace que vuelva a querer vivir.
A ver una obra que acabé por qué su anterior novela me gusto mucho, y creía que tenía que hacer el esfuerzo por ver como canalizaba su vida en una novela anterior, pero no me ha gustado, demasiado lírico, demasiado poético.

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Erase una vez un farero ciego y una niña huérfana... Así podría empezar uno de los muchos cuentos del señor Pew, el hombre encargado de cuidar del faro de un remoto pueblo de Escocia. Quien le escucha es la pequeña Silver, una chiquilla lista que acaba de perder a su madre y de ganar a un nuevo amigo, un hombre enamorado de las palabras y dispuesto a contar historias insólitas, que se enlazan unas con otras en una trenza sin fin. Sentada al lado del señor Pew, Silver llegará a saber cómo y cuándo se construyó el faro, y descubrirá a personas tan fascinantes como Stevenson, Darwin y el reverendo Babel, un libertino lleno de ira y de amor por una hermosa mujer. Cuando Silver crezca, los cuentos del señor Pew la acompañarán y harán de ella una lectora voraz, fascinada por los libros y por los cuerpos misteriosos que va encontrando en su camino. Amante fiel de la palabra y de su poder, con La niña del faro Jeanette Winterson nos invita a entrar en esa «habitación propia» que Virginia Woolf amuebló hace muchos años, una habitación llena de mil historias que nos defienden de la soledad y hacen más llevadero el oficio de vivir. «Somos todos huérfanos... pero si aprendemos a leer nuestra vida como un cuento, podemos escapar de la tiranía de los hechos.» Jeanette Winterson La opinión del editor: ¿Alguien busca a una autora contemporánea que tenga la fuerza y la magia de Virginia Woolf? Jeanette Winterson es esa persona, y con La niña del faro Lumen abre una biblioteca donde se publicarán sus títulos más destacados.

miércoles, 22 de enero de 2014

Leído: Por qué ser feliz cuando puedes ser normal de Jeanette Winterson


La biografia de Jeanette Winterson explicada desde el punto de vista de la pérdida y el abandono, siendo como es una niña adoptada por una mujer fría y sin sentimientos, que le hace pasar una infancia y una adolescencia dura, muy dura, y aún así Jeanette la quiere, y la defiende a ultranza de su reencontrada madre biológica. Lo que más me ha sorprendido es la pobreza en la que viven, en una época en que en España se creía que en el resto de Europa se vivía bien, aún así se ve que estabamos en todos los sitios igual.

¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal? preguntó la señora Winterson a su hija Jeanette cuando ella, recién cumplidos los dieciséis años, le confesó haberse enamorado de otra chica. Extraña pregunta, pero poco más podía esperarse de una mujer que había adoptado a una niña para hacer de ella una aliada en su misión religiosa, y en cambio se había topado con un ser extraño que ya desde la cuna le reclamaba a la vida un lugar que fuera solo suyo.

Armada con dos juegos de dentadura postiza y una pistola escondida bajo los trapos de cocina, la señora Winterson hizo lo que pudo para disciplinar a Jeanette: en casa los libros estaban prohibidos, las amistades eran mal vistas, los besos y abrazos eran gestos extravagantes, y cualquier falta se castigaba con noches enteras al raso, pero de nada sirvió. Esa chica pelirroja que parecía hija del mismo diablo se rebeló, buscando el placer en la piel de otras mujeres y encontrando en la biblioteca del barrio novelas y poemas que la llevaran hacia la felicidad.

Eso y mucho más es lo que ofrecen estas páginas donde alegría y rabia andan de la mano: un libro de memorias destinado a convertirse en un clásico de la literatura contemporánea.

¿Necesitaba palabras porque las familias infelices son un pacto de silencio. Quien rompa el silencio jamás será perdonado. Él o ella tendrá que aprender a perdonarse sin la ayuda de nadie.?