lunes, 5 de enero de 2026

Leído: Amiga mía de Raquel Congosto

Amiga mía - Raquel Congosto. Barcelona : Blackie Books, 2025. 175 p.

En Amiga mía, Raquel Congosto entra en la intimidad de una casa donde la ausencia de una amiga pesa más que cualquier mueble. La narradora sigue viviendo en el escenario que compartieron, como si cada objeto guardara una réplica del pasado: los platos, los libros, la mesa donde se tejieron planes que ya no existen, todo habla en tiempo pretérito. La amistad rota no aparece como un malentendido pasajero, sino como una especie de terremoto silencioso que desplazó paredes interiores y dejó a la protagonista aprendiendo a vivir entre sus escombros.
El relato avanza como una larga carta que nunca se envía, dirigida a esa amiga que ya no está pero cuya sombra sigue sentada en el sofá, opinando en voz baja sobre las nuevas decisiones de la narradora. La maternidad, la precariedad y la vida en la ciudad se convierten en telón de fondo de una pregunta incómoda: qué queda de nosotras cuando el “nosotras” se rompe y solo sobrevive el yo, rodeado de recuerdos que no sabe dónde colocar. Congosto hace que el duelo por la amiga se parezca a una orfandad adulta, una pérdida sin rituales ni palabras socialmente aceptadas, que la protagonista solo consigue nombrar a través de la escritura.
​Con una prosa contenida pero muy visual, el libro avanza a golpes de escena y memoria: una conversación aparentemente trivial se recuerda años después como señal de alerta, un gesto mínimo se lee ahora como presagio, y todo el pasado se reorganiza a la luz de esa separación. Más que buscar respuestas o culpables, Amiga mía se detiene en la fragilidad de los vínculos y en la belleza de aquello que fue, dejando en el lector la sensación de haber asistido al deshielo lento de una historia que, aunque terminó, sigue latiendo bajo la superficie.
---
Han pasado seis años y yo aún vivo donde vivíamos. En la misma casa. Conocí a Pablo y tuvimos a Matilda. Ahora los tres dormimos en el que fue tu dormitorio, el de las pelusas. Dos amigas dejan de ser amigas. Esta es la historia de la cicatriz que queda en una de ellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario