Mostrando entradas con la etiqueta El Hombre de los círculos azules. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Hombre de los círculos azules. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de abril de 2020

Leído: El Hombre de los círculos azules de Fred Vargas (Adamsberg 1)

El Hombre de los círculos azules - Fred Vargas ; traducción de Helena del Amo. Madrid: Siruela, 2004. 196 p.

Mi santo se ha leído prácticamente toda la obra de Fred Vargas, y yo nada de nada, y el otro día decidí que esto no podía ser y aprovechando estos días de confinamiento he empezado a leer la serie del detective Adamsberg, y no está mal.
En esta primera historia conocemos a Jean-Baptiste Adamsber, el policía que viene de los Pirineos para ser jefe de un departamento de la policía de París y aquí empezamos a conocer a todos los personajes secundarios como Danglard, su ayudante. También nos sirve para conocer la vida personal de Adamsberg y su pasión por Camille, una joven que le abandono hace años.
En este su primer caso, le ayudan además Marguerite, un personaje extraño que vive observando a los demás y su amigo guapo ciego, que hacen una pareja la mar de curiosa.
La verdad es que Fred Vargas tiene un estilo peculiar, que a mucha gente no le gusta por lo cansino, pero a mi me ha gustado, acostumbrada a leer mucho, agradezco de tanto en tanto cosas diferentes.
La historia policíaca está bien, y con un desenlace sorprendente, fruto de la intuición y observación de Adamsberg.
Ahora a por el segundo.
---
Victor, mala suerte, ¿qué haces fuera ?. A los parisinos les divierte. Desde hace cuatro meses esta frase acompaña los circulos azules que surgen durante la noche trazados con tiza en laz aceras de la ciudad, y en el centro de los circulos, prisioneros, un desecho, un residuo, un objeto perdido:un trombón, una bombilla, una pinza de depilar,, un yogur, una pata de paloma,..... El fenómeno hace las delicias de los periodistas y de algunos psiquiatras que elaboran diferentes teorías. Sin embargo al comisario Adamsberg no le hace ninguna gracia. Los círculos y su heteróclito contenido "rezuman" crueldad. Él lo sabe, lo siente: pronto ese hecho anodino y estrafalario se convertirá en una tragedia.