Mostrando entradas con la etiqueta Elena Ferrante. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elena Ferrante. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de octubre de 2017

Leído: Un mal nombre de Elena Ferrante

Un mal nombre - Elena Ferrante. Barcelona: Lumen, 2016. 560 p.

La tetralogia de Elena Ferrante ha hecho disfrutar a miles de personas y yo poco a poco voy leyendo toda la saga.
En esta segunda entrega, Ferrante continua explicando exactamente desde donde acaba el primer volumen: la boda de Lila, y la vida de Lila como mujer casada. Y paralelamente la vida de Nanú como estudiante de bachillerato y como consigue superarlo con notas excelentes y cómo acaba en la universidad en Roma, abandonando Napoles. Un hecho extraordinario para una mujer pobre en la Italia de aquella época.
La parte más extensa de la novela son las vacaciones de verano donde Nanú acompaña a Lila a la playa, y donde se inicia la aventura extramatrimonial que desencadena la gran tormenta que se explica en la segunda parte de la novela.
Esta parte se me ha hecho muy larga, especialmente las vacaciones veraniegas llenas de amargura y de dolor, a pesar de que desde el inicio parecen que serán el marco perfecto para limar asperezas entre las amigas.
Me ha gustado especialmente la parte de la vida de Nanú en Roma, y cómo a pesar de su pobreza consigue salir adelante en un mundo universitario más bien elitista, y cómo consigue publicar su primera novela.
Ahora a por la tercera entrega.
---
En La historia del mal nombre continua la saga que Elena Ferrante dedica a la ciudad de Nápoles y a la historia de Italia en el siglo XX. Lila, hija de un zapatero, escoge la vía de la escalada social y al final de La amiga estupenda la encontrábamos casada con el charcutero del barrio, hijo de un conocido usurero. Nanú, en cambio, se dedica a estudiar. La historia prosigue en este segundo volumen hasta llegar a los años sesenta, y en las primeras páginas de La historia del mal nombre vemos a Nanú abriendo unos cuadernos de notas donde Lila cuenta la verdad de la convivencia con su marido y su tormentosa relación con la mafia de la ciudad y los grupos neofascistas que empiezan a empapelar los barrios con sus proclamas. La ciudad respira alrededor de estas dos mujeres, pero en el centro, siempre viva, existe una noción del amor en todas sus versiones que es capital en la obra de Ferrante y que ocupa todo su universo: el amor como un sentimiento «molesto» que se alimenta del desequilibrio incluso en los momentos más felices. Nadie sabe quién es Elena Ferrante, y sus editores procuran mantener un silencio absoluto sobre su identidad. La mayoría de críticos la saludan como la nueva Elsa Morante, una voz extraordinaria que ha dado un vuelco a la narrativa de los últimos años. En 2010 Lumen publicó un volumen titulado Crónicas del desamor, donde se reunían las tres novelas publicadas por Ferrante a lo largo de los años, dos de las cuales fueron llevadas al cine. Luego llegó La amiga estupenda, la primera entrega de un tríptico napolitano que está destinado a convertirse en un clásico de la literatura europea del siglo XXI. Historia de un nuevo nombre es la segunda entrega de la trilogía.

martes, 29 de diciembre de 2015

Leído: La amiga estupenda (Dos mujeres 1) de Elena Ferrante

Elena Ferrante, La amiga estupenda. Barcelona: Lumen, 2015. 392 p.

Una novela, que forma parte de una tetralogia, que ha sido elogiada en casi todos los suplementos literarios, y que explica la amistad entre dos mujeres desde su infancia hasta la edad adulta, me parecía en principio que no me iba a convencer, pero su descubrimiento ha sido una grata sorpresa.
La novela explica la historia de la amistad entre Nanú y Lila, dos niñas que se convierten en adultas en un barrio de las afueras de Napoles a mediados de los años 50, las historias de la IIGM todavía están presentes, y los padres y los adultos todavía son incapaces de hablar de ellas, y cómo afrontan la vida desde la perspectiva de ser mujeres en un mundo eminentemente masculino, donde el destino de la mujer es casarse y formar una familia, justo lo que hace Lila, para la gran sorpresa de Nanú, que la adora y es el ejemplo a seguir, a pesar de que ella tiene la gran suerte de estudiar, primero los estudios secundarios y luego el bachillerato. La fascinación de Nanú hacia Lila me ha parecido tan real, tan auténtica, quien no ha tenido esta sensación hacia alguién a quien admiras y que crees que todo lo hace bien, hasta que te pronto hace alguna cosa (en la que en principio tu no estás involucrada) y ves cómo esa persona no consigue su máximo potencial, este "feeling" no está asociado necesariamente al sentimiento amoroso, sino a la admiración y a la fascinación, cosa que constantemente surge en este libro.
La verdad es que me ha gustado mucho, y creo que es la novela del año para mí.
Ahora a leer el resto de la tetralogia.


---
Con La amiga estupenda, Elena Ferrante inaugura una trilogía deslumbrante que tiene como telón de fondo la ciudad de Nápoles a mediados del siglo pasado y como protagonistas a Nanú y Lila, dos jóvenes mujeres que están aprendiendo a gobernar su vida en un entorno donde la astucia, antes que la inteligencia, es el ingredient e de todas las salsas.La relación a menudo tempestuosa entre Lila y Nanú tiene a su alrededor un coro de voces que dan cuerpo a su historia y nos muestran la realidad de un barrio pobre, habitado por gente humilde que acata sin más la ley del más fuerte, pero La amiga estupenda es mucho más que un trabajo de realismo social: lo que aquí tenemos son unos personajes de carne y hueso, que intrigan al lector y nos deslumbran por la fuerza y la urgencia de sus emociones.Por primera vez Ferrante aborda una narración muy amplia, poniendo en escena un verdadero tableau vivant donde no hay espacio para el tópico: todo es vida y todo respira al hilo de la mejor literatura."El reto para quien escribe es llenar la distancia entre lo que vives y lo que cuentas, sentir físicamente el impacto de la narración, acercar el pasado de las personas a las que hemos querido, de las vidas ajenas tal como las hemos observado...Una historia, para tener forma, tiene que cruzar muchas barreras. A menudo, empezamos a escribir demasiado pronto, y las páginas aun están frías. Solo cuando la historia se acopla a nosotros como un guante, ha llegado el momento de contarla.