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domingo, 21 de septiembre de 2025

Leído: Sueño de Haruki Murakami

Sueño - Haruki Murakami ; ilustraciones: Kat Menschik ; traducción: Lourdes Porta. Barcelona : Libros del Zorro Rojo, 2013. 80 p.

Una mujer sin nombre, atrapada en la rutina de su vida doméstica, se despierta una noche para descubrir que ya no puede dormir. Ni una hora, ni un minuto: simplemente el sueño ha desaparecido. Al principio no hay angustia, sólo una calma extraña. Sin el cansancio que debería arrastrarla, las horas nocturnas se vuelven infinitas y luminosas. Así comienza Sueño, un relato breve en el que Haruki Murakami transforma la vigilia en un estado casi sobrenatural.

Cada noche la protagonista se sienta en su sala de estar, mientras su marido y su hijo duermen, y devora libros, en especial Anna Karénina, como si quisiera recuperar una vida interior perdida. La casa, tan familiar de día, se vuelve un escenario inquietante, lleno de sombras y de silencios. La falta de sueño, lejos de debilitarla, la hace sentirse más viva, más nítida, más dueña de sí misma; pero también más consciente de la distancia con el mundo que la rodea.

La narración de Murakami fluye con su estilo característico: frases simples y limpias que esconden un trasfondo inquietante. En lugar de explicar, sugiere. En lugar de mostrar monstruos, muestra grietas. El lector asiste al surgimiento de una lucidez peligrosa, a un desajuste entre lo cotidiano y lo imposible, como si la protagonista estuviera cruzando un umbral del que no se puede regresar.

Las ilustraciones de Kat Menschik, con su trazo delicado y colores intensos, acompañan esta sensación. Son imágenes que parecen salidas de un sueño, o de una pesadilla, y funcionan como ventanas al estado mental de la mujer. Cada dibujo interrumpe la lectura para invitar a mirar de nuevo, para captar lo que las palabras sólo insinúan.

En la traducción de Lourdes Porta se mantiene la cadencia hipnótica de Murakami: frases cortas, ritmo pausado, ambigüedad calculada. El resultado es un texto que se lee rápido pero permanece largo tiempo en la mente, como un eco.

Más allá de su argumento, Sueño es una metáfora sobre la alienación y el deseo de despertar de una vida mecánica. La protagonista, al perder el sueño, gana un espejo brutal donde se refleja su propia existencia. Y en ese espejo descubre algo que quizá preferiría no haber visto.

En sus 80 páginas, Sueño se lee como un relato largo o una novela corta, pero sobre todo como una experiencia. No tiene respuestas claras, sólo la certeza de que hay un límite delgado entre la normalidad y lo insólito, y que cruzarlo puede ser liberador y aterrador a la vez.

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Su vida gira alrededor de la rutina: el cuidado de su casa, de su marido y de su hijo. Una noche, tal como ya le había ocurrido en sus años universitarios, es incapaz de dormir. Hoy, ya lleva diecisiete días sin dormir. En la oscuridad de su casa, ha comenzado a disfrutar de una segunda vida: redescubre la literatura, consigue huir de la cotidianeidad y descubre la alegría de vivir. Pero poco a poco su sensación del tiempo se desvanece y la liberación se torna en una desconexión con la realidad y un deterioro de su consciencia que nadie parece percibir.

viernes, 19 de septiembre de 2025

Leído: Asalto a las panaderías de Haruki Murakami

Asalto a las panaderías - Haruki Murakami ; ilustraciones: Kat Menschik ; traducción de Lourdes Porta. [Barcelona] : Libros del Zorro Rojo, 2015. 62 p.

En Asalto a las panaderías, Haruki Murakami recupera uno de sus relatos breves más emblemáticos, acompañado en esta edición por las ilustraciones de Kat Menschik, que refuerzan su atmósfera surreal y onírica. Publicado por primera vez en los años ochenta, el cuento relata el extraño episodio de dos jóvenes que, llevados por el hambre y el azar, deciden asaltar una panadería, aunque el robo terminará transformándose en un suceso insólito y casi absurdo.

Con su estilo característico, Murakami mezcla lo cotidiano con lo fantástico, dejando entrever una tensión constante entre la banalidad de la vida moderna y la irrupción de lo inesperado. El hambre, la música (en este caso, Wagner) y la violencia soterrada se entrelazan en un relato breve, cargado de simbolismo y abierto a múltiples lecturas.

Las ilustraciones de Menschik, expresivas y de trazo elegante, dialogan con el texto potenciando su carácter ambiguo y sugerente, mientras que la traducción de Lourdes Porta mantiene la sencillez lírica de la prosa de Murakami.

Aunque ligero en extensión, este pequeño libro concentra las claves del universo murakamiano: personajes que oscilan entre la apatía y la ensoñación, situaciones insólitas que irrumpen en la normalidad y una mirada irónica sobre el sinsentido de la existencia.

En definitiva, Asalto a las panaderías es una obra breve pero intensa, que funciona tanto como una puerta de entrada al universo de Murakami como una delicada pieza de colección para sus lectores más fieles.

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Una noche, muy tarde, acosada por un repentino ataque de hambre, una pareja que apenas ha empezado a convivir y casi no tiene comida en casa decide salir a buscar un restaurante abierto donde poder saciarse. El hombre confiesa a su compañera que ya ha sufrido otro episodio similar en el pasado, resuelto con el asalto a una panadería, donde él y un amigo de la época pudieron comer pan hasta hartarse a cambio de recibir una imprecisa maldición y escuchar sin ganas la música preferida del panadero, fanático de Wagner. Desaforada, la pareja cede a la presión del hambre y sale a la noche de Tokio armada con una vieja escopeta, buscando el olor a pan.

domingo, 30 de junio de 2024

Leído: After dark de Haruki Murakami

After dark - Haruki Murakami ; traducción del japonés de Lourdes Porta. Barcelona : Tusquets, 2010. 248 p.

La novela trata sobre un viaje a través de la noche de Tokio
Nos transporta a las calles nocturnas de Tokio, donde se entrecruzan las vidas de personajes solitarios en busca de conexión y significado. A lo largo de una sola noche, nos adentramos en las historias de Mari, una joven que ha perdido el último tren, Takahashi, un saxofonista en busca de inspiración, y Eri, una misteriosa mujer que esconde un oscuro secreto.

Murakami nos sumerge en la atmósfera melancólica y onírica de la ciudad, donde los personajes navegan por la noche en busca de algo que les llene el vacío. La soledad es un tema central en la novela, ya que cada uno de los protagonistas se enfrenta a sus propios demonios y a la sensación de aislamiento que les invade en la gran ciudad.

A pesar de la soledad que los rodea, los personajes de After Dark experimentan breves momentos de conexión y significado a lo largo de la noche. Estos encuentros fortuitos, a menudo en lugares inesperados como un café o un bar de jazz, ofrecen un atisbo de esperanza y la posibilidad de escapar de la monotonía de sus vidas.

Murakami nos atrapa con su estilo narrativo único, combinando elementos de realismo mágico con una prosa sencilla y poética. Sus descripciones vívidas de la ciudad y la música de jazz crean una atmósfera envolvente que nos transporta directamente al corazón de la historia.

Al igual que en muchas de las obras de Murakami, After Dark no ofrece un final definitivo. En cambio, nos deja con una sensación de ambigüedad e incertidumbre, invitándonos a reflexionar sobre los temas de la soledad, la conexión y la búsqueda del significado en la vida.

Una novela corta que explora la soledad, la conexión y la búsqueda del significado en la vida. Con su atmósfera onírica, personajes entrañables y un estilo narrativo único, Murakami nos ofrece una lectura cautivadora que nos invita a reflexionar sobre la condición humana.
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Cerca ya de medianoche, en esas horas en que todo se vuelve dolorosamente nítido o angustiosamente desdibujado, Mari, sentada sola a la mesa de un bar-restaurante, se toma un café mientras lee. La interrumpe un joven músico, Takahashi, al que Mari ha visto una única vez, en una cita de su hermana Eri, modelo profesional. Ésta, mientras tanto, duerme en su habitación, sumida en un sueño «demasiado perfecto, demasiado puro». Mari ha perdido el último tren de vuelta a casa y piensa pasarse la noche leyendo en el restaurante; Takahashi se va a ensayar con su grupo, pero promete regresar antes del alba.