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lunes, 3 de enero de 2022

Leído: Da igual : los veinticinco cuentos despiadados de Agota Kristof de Agota Kristof

Da igual : los veinticinco cuentos despiadados de Agota Kristof - Agota Kristof ; Traducción de Rubén Martín Giráldez. Barcelona:  Alpha Decay,  2021. 73 p.

Una selección de cuentos de Agota Kristof, de la que me he leído prácticamente todo y sólo me faltaba este.
Son cuentos cortos con un aire despiadado de historias de la vida cotidiana.
Unos cuentos gustan más que otros.
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Una mujer le explica al doctor que su marido se ha partido el cráneo con un hacha al caerse de la cama. Un chico revisa su buzón dos veces al día esperando una carta de los padres que le abandonaron al nacer. Un hombre solitario se entretiene respondiendo a las constantes llamadas telefónicas que recibe por equivocación. En el día del cumpleaños de una ama de casa, su marido insiste en hacerse cargo de todos los preparativos para la fiesta. Otra mujer lamenta no haber caminado nunca cogida de la mano de su padre mientras va de camino a su funeral.
Agota Kristof reunió en Da igual veinticinco cuentos que había escrito desde que se exilió de su Hungría natal y se refugió en Suiza, donde tuvo que aprender a hablar, leer y escribir en una lengua que no era la suya, como explica en su relato autobiográfico La analfabeta (publicado en 2004, apenas un año antes que estos cuentos). Así, estos son sus primeros textos escritos en francés, que mantuvo en reposo durante décadas, todavía insegura de su vocabulario y de su estilo, pero acuciada por la imperiosa necesidad de escribir. Son cuentos muy breves bañados en una atmósfera extraña y perturbadora, como pesadillas reveladoras, que corroboran la visión del mundo de Kristof como un lugar inseguro, hostil, en el que la desgracia puede manifestarse en cualquier momento. Esta descripción minuciosa y clínica de la maldad recorre prácticamente toda su producción literaria, y aquí se nos expone sin intermediación, con los hechos al desnudo. Conflictos familiares, traumas infantiles, brotes de locura, decisiones letales… Da igual, nada importa, la vida es así de despiadada y nadie la puede cambiar. Aunque quizá, después de todo, quede algo de espacio para la compasión y la ternura.


martes, 21 de noviembre de 2017

Leído: L'analfabeta de Agota Kristof

L'analfabeta - Agota Kristof. Barcelona: Laertes, 2005 p. 52 p.

Creo que finalmente he leído toda la obra publicada en castellano de Agota Kristof, que me ha fascinado.
En esta novela la autora explica su exilio en un país francofono huyendo de Hungria y cómo allí será una analfabeta, ya que no puede comunicarse igual de bien en francés que en su lengua natal.
La historia es muy triste y te hace reflexionar sobre la actual situación de los refugiados en todo el mundo, que huyendo de guerras sin sentido deben abandonar sus hogares para conseguir sobrevivir.
A pesar de hablar de un tiempo pasado, cuando Hungria estaba bajo el regimen socialista, entiendes perfectamente las vivencias de Kristof y el por qué de este título.
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Onze capítols per onze moments de la vida d'Agota Kristof; de la nena que devora els llibres a Hongria, a l'escriptura de les primeres novel.les en francés.
La infància feliç, la pobresa arran la guerra, els anys de solitud a l'internat, la mort de Stalin, la llengua materna i les llengües enemigues -imposades- que són l'alemany i el rus, la fugida cap a Àustria i l'arribada a Lausanne, amb la seva criatura.
No es tracta d'històries tristes, sinó més aviat colpidores.
Una dona que supera amb esforç l'escull fet d'exili i de llengües estranyes, amb les quals ha de conviure.
Les frases curtes, la paraula justa, una lucidesa constant, l'humor...
El món d'Agota Kirstof és ben present en aquesta narració autobiogràfica, aixó com en totes les seves altres novel.les.

domingo, 2 de julio de 2017

Leído: Ayer de Agota Kristof

Ayer - Agota Kristof. Barcelona: El Aleph, 2009. 103 p.

Fascinada por la obra de Agota Kristof llevo la mayoria de esta primavera leyendo toda su obra, y ahora ha sido el turno de Ayer.
Se trata de una novela breve que explica las vivencias de Tobías, que sigue la estela de la vida de Claus y Lucas. Joven que huye de un país del que no se dice el nombre: Hungría, que llega a un país del que desconoce la lengua y se ve obligado a trabajar en una fábrica para substituir, igual que hacía unos de los gemelos, e igual que hizo la autora cuando se exilio de Hungría. El paralelismo entre la vida de la autora y Tobías y Line es tremenda. Tener que emigrar para tener una vida mejor, tener que aprender una nueva lengua, tener que trabajar en una fábrica con un trabajo sin ninguna pretensión cultural ni intelectual, todo tan triste y deprimente, y eso es lo que transmite esta obra. Y concretamente el fragmento que abajo cito de la página 86 resume todo lo que vive, y siente Tobías, espera interminable, silencio, y sólo falta añadir aburrimiento. 
En un momento dado se explica que la mayoría de la colonia hungara de esa población se va suicidando, por que ven el futuro tan negro como en su propio país, y la explicación de esos suicidios es tan tremenda, tan fría, tan horrorosa.
Hace unos días coincidi con mi amigo D., un entusiasta, un enamorado de la vida, y me explicaba de su última decepción con un amigo suyo, al que yo conozco, y me sorprendio como ese desencuentro le ha marcado tanto los últimos meses, y cómo todavía lo tiene metido en la cabeza.  
Pues Tobías tiene metido en la cabeza esos suicidios, y a pesar de eso continua viviendo, pero sin ser un entusiasta. 
El último capítulo lo he encontrado muy forzado y no se acaba de convencer, aún así da pie a la esperanza.
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Creo que pronto me curaré. Algo se romperá en mi interior o en algún lugar en el espacio. Partiré hacia alturas desconocidas. En la tierra no hay más que la cosecha, la espera insoportable, el silencio indecible. p. 86
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Recuperación de la novela breve de 1995 de la autora de Claus y Lucas. Ayer soplaba un viento conocido. Un viento que ya me había encontrado. Era una primavera precoz. Iba andando al viento con paso decidido, rápido, como todas las mañanas. Sin embargo, tenía ganas de volver a la cama y acostarme de nuevo, inmóvil, sin pensamiento alguno, sin deseo alguno, y quedarme allí acostado hasta el momento en que sintiera aproximarse esa cosa que no es ni voz, ni gusto, ni olor, solamente un recuerdo muy vago, venido de más allá de los límites de la memoria.

martes, 13 de junio de 2017

Leído: La tercera mentira de Agota Kristof

La tercera mentira - Agota Kristof. Barcelona: Edicions 62, 1993. 160 p.

Y continuamos con la saga de "Klaus y Lucas", en este caso ya ambos gemelos adultos, vemos como hay un proceso de aproximación, a pesar de las dudas que tenemos los lectores, de son 2 o es 1, con una vida inventada. Cómo es posible que nos confundamos, aún así la vida que han llevado refleja bien la sociedad húngara resultado de los años de comunismo de después de la IIGM.
Me ha gustado mucho, a pesar de la confusión por no saber quién es quien. Quizás merece una segunda lectura.
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Pasados los horrores de la guerra y los años negros del régimen de plomo, la autora construye una historia que nos enfrenta a la imposibilidad de alcanzar una verdad duradera.

viernes, 9 de junio de 2017

Leído: No importa de Agota Kristof

No importa - Agota Kristof. Barcelona: El Aleph, 2008. 101 p.

Sigo leyendo la obra de Agota Kristof, en este caso unos cuentos, la maoyoria muy breves y que explican diferentes aspectos de la vida de personas, y se sobreentiende que el telón de fondo es la Hungria de la joventud de la escritora, la Hungria comunista. Y habla de diferentes aspectos de la vida, de la soledad, del desamor, y de los recuerdos de su infancia que pone en boca de sus personajes, y cómo todos estos temas son universales como el de la barbacoa que en teoría "prepara" el marido y quién acaba trabajando es la mujer, o el del hombre que se quiere ir a vivir a campo e ironias de la vida la ciudad le acompaña y este sueño se corrompe. En cambio hay otros cuentos que no me han gustado, quizás por ser más oníricos y no acabar de encontrarle el sentido, pero en general me han gustado.
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Cuentos:
  • El hacha
  • Un tren hacia el Norte
  • Mi casa
  • El canal
  • La muerte de un obrero
  • Dejo de comer
  • Los profesores
  • El escritor
  • El niño
  • La casa
  • Hermana Line, hermano Lanoé
  • No importa
  • El buzon
  • Los números incorrectos
  • El campo
  • Las calles
  • La gran rueda
  • El ladrón
  • La madre
  • La invitacion
  • La venganza
  • De una ciudad
  • El producto
  • Pienso
  • Mi padre
  • ¿Dónde estás, Mathias?
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Los relatos de la autora de la célebre novela Claus y Lucas. 
Un hombre se convierte en estatua en el momento en el que abraza a su perro por última vez. Una mujer explica a su doctor que no entiende cómo su marido ha podido hender un hacha sobre su cráneo al tumbarse en la cama. Un niño, acompañado de un puma pasea a lo largo de un canal donde se cruzará con su padre en un encuentro crucial. Este padre, que en un último relato, –el más autobiográfico sin duda alguna–, no se ha paseado jamás de la mano de su hija y está viviendo sus últimos días en una horrible ciudad industrial que jamás le ha gustado. Kristof ha escrito estos relatos, que transmiten una atmósfera extraña y perturbadora, a lo largo de los años desde su exilio en Suiza en 1956

lunes, 5 de junio de 2017

Leído: La prueba de Agota Kristof

La prueba - Agota Kristof. Barcelona: Seix Barral, 1988. 160 p.

En la segunda parte de la trilogía los gemelos deciden separarse, uno, Claus, se va hacia el mundo occidental y el otro, Lucas, se queda en Hungria en el pequeño pueblo fronterizo donde han pasado parte de su infancia. La obra sólo trata la vida de Lucas, y durante toda la novela no sabemos nada de Claus, y esto nos crea una gran incertidumbre. La vida de Lucas es explicada detalladamente y vemos las relaciones que desarrolla pese a encontrarse incompleto. En la obra aparecen nuevos personajes como Clara, Victor o Peter, que son el reflejo de los nuevos poderes y sus consecuencias de la Hungria de postguerra dominada por el todopoderoso imperio soviético. 
Ahora que el concepto de gemelos ha desaparecido todo está explicado desde el punto de vista de Lucas, un hombre adulto, que sólo habla y piensa en el retorno del hermano ausente, del que hacia el final empezamos a dudar que haya existido alguna vez.
Esta vez Kristof nos explica como la postguerra en Hungria y la revolución de 1956, donde a pesar de la lucha todo volvio a ser como siempre.
Otro tema que Kristof toca es el de la sexualidad, pocas veces relacionada con el amor y la muerte, a menudo trágica y producida casi siempre por el hombre.
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En "La prueba" los gemelos se separan. Uno de ellos cruza la frontera y el otro se queda en un país alejado de la guerra pero dominado por un régimen autoritario. Sólo y privado de una parte de si mismo, Lucas, el que permanece, quiere consagrarse a hacer el bien. Cuando Claus vuelve junto a su hermano descubre que cualquier acto de generosidad viene condicionado por la maldad.

domingo, 4 de junio de 2017

Leído: El gran cuaderno de Agota Kristof

El gran cuaderno - Agota Kristof. Barcelona: Seix Barral, 1986. 192 p.

El otro día en el club de lectura del Maritim me recomendaron la lectura de la obra de Agota Kristof y decidí empezar por esta: su primera obra y de las más premiadas.
Es una obra corta que explica la vida de dos hermanos gemelos, Lucas y Claus (a pesar de que en ningún momento se diga que se llaman así, y ¿cómo lo sé? pues por qué esta obra junto con dos de Agota Kristof más se publico bajo el nombre de la "Trilogia de Lucas y Claus". Su vida se desarrolla en la Hungria durante el período de guerra y en la terrible post guerra sufrida por los países que cayeron bajo el yugo soviético (de esto he leído bastante gracias a Milan Kundera y de algún otro autor que ahora no recuerdo). La novela tiene momentos de extrema crueldad que te hace reflexionar sobre la infancia y la dureza de la guerra.
Kristof escribe en francés, a pesar de que su lengua materna sea el húngaro, y utiliza un lenguaje muy sencillo ya que no se cansa de repetirlo en sus entrevistas que he podido leer, que no domina la lengua y es la única manera de poder escribir es utilizar un lenguaje directo y sencillo.
Me han fascinado estos gemelos y la vida en Hungría en aquel período.
Me ha gustado tanto que me estoy leyendo toda la obra de Kristof, breve pero muy intensa.
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En una sucesión de viñetas, a modo de breves sainetes de impasible horror, El Gran Cuaderno nos narra el triple aprendizaje —el de la vida, de la escritura y de la crueldad— por parte de dos hermanos gemelos que ascienden desde una infancia sombría a una adolescencia infernal, en un país en guerra. Encrucijada de mundos, entre Este y Oeste, y a la vez encrucijada del mecánico aniquilamiento totalitario, El Gran Cuaderno revela, en su hiriente poesía que linda con el humor negro y con lo superreal, el envés de la infancia, enfrentada a la crueldad y al lado oscuro del sexo y las relaciones de poder en un mundo que es un espejo deformante, pero paradójica y dolorosamente fiel, de más de un aspecto de la vida en la Europa de nuestro siglo.